En 2009, el filme de James Cameron, Avatar, fue el puntapié inicial para una nueva fiebre de contenido 3D en los cines. Pero las nuevas tecnologÃas y el consumismo masivo dio lugar a que ese fenómeno que ya habÃamos vivido en los 80s, haga su aparición también en los hogares. Y no nos referimos lentes para ver dinosaurios en la parte trasera de una caja de cereales, sino a invertir una buena cantidad de dinero en un televisor 3D para probablemente darle muy poco uso, porque hoy, tres años después del primer ofrecimiento, sigue habiendo muy poco contenido con qué usarlo. Luego de varios meses con esta mentalidad, parece que la mala lectura del mercado finalmente les jugó una mala pasada y hubo una gran caÃda en la venta de televisores. Pero es interesante ver cómo reacciona cada una de las partes.
Las estadÃsticas oficiales llegan de la mano de un reporte confeccionado por Samsung Electronics, probablemente una de las fábricas más exitosas en el mercado. Según los números publicados por Bloomberg, en el segundo cuarto del año, la fábrica reportó una caÃda del 26% en sus ganancias En números netos, esto significa que durante los últimos tres meses, en vez de hacer los casi 5 mil millones de dólares que hacen generalmente, el números cayó sorprendentemente a 3.7 mil millones. En busca de una explicación muchos señalaron el crecimiento del mercado de los teléfonos móviles y las tablets. Una explicación bastante sencilla. Aún asÃ, otros llevaron la culpa a otros sectores.
Como bien dijimos, la mayorÃa de las empresas —incluida Samsung— están dedicando la mayorÃa de sus esfuerzos a desarrollar y vender televisores 3D, pero por alguna razón no están vendiendo tan bien como esperaban. Y en su caso, otra empresa popular como Panasonic, decide echarle la culpa a Hollywood. SÃ, a Hollywood. Andrew Denham, director de marketing de la empresa, explica que la razón por la que los televisores 3D no están vendiendo bien es porque Hollywood lanza una enorme cantidad de pelÃculas en 3D que no están filmadas originalmente en tres dimensiones y las conversiones son muy malas. Y no podemos decir que Denham está equivocado, la industria del cine le ha puesto “3D” a cualquier cosa que tenga más de un fotograma, pero no creemos que esa sea precisamente la razón de las pobres ventas.
Y no solo lo decimos nosotros, en abril de este año, el Grupo NPD, una firma de investigación de mercado, reportó que las quejas más grandes de los consumidores eran el precio de los nuevos equipos y la regla de tener que utilizar lentes para ver el efecto. Y hace tan solo unos meses, ya con decenas de equipos en el mercado, todavÃa existe una preocupante falta de contenido, más allá de que lentamente consolas como la PlayStation 3 de Sony soportan algunos juegos en tres dimensiones, pero sigue ofreciéndole a una demográfica muy acotada. PaÃses como Estados Unidos han apostado por canales como ESPN 3D y, en Japón, han producido novelas 3D, pero ninguna de estas produce las ventas esperadas.
Entonces no podemos evitar preguntarnos si esta caÃda en la venta de televisores se debe a la explosión de otros dispositivos, como dicen muchos, o que las compañÃas están tratando de comercializar algo que el público no quiere. Sobre todo en una cantidad tan desmedida. El desencanto por los televisores 3D es más que evidente y se ve reflejado en los números. En 2010, estos dispositivos fueron etiquetados como el avance tecnológico del año y, aún asÃ, en Estados Unidos tan solo se vendieron 1.1 millones de unidades. Por su parte, Panasonic comenzó su plan para convertir televisiones 3D en el estandar a mitad de 2009, cuando llegaron con un acuerdo con James Cameron para que les ayuden a llevarle el mensaje a los hogares, pero eso tampoco los convenció y, aquà estamos, dos años después sin un televisor 3D y con las fábricas intentando vendernos aunque sea uno.
Pero como los números han demostrado, ningún tipo de televisor se salva a la estadÃstica. Por ejemplo, si le quitamos uno de los mayores problemas que tienen los televisores 3D, los lentes, los números siguen siendo decepcionantes. Toshiba anunció a principios de este año que las ventas del mes inicial de sus televisores 3D que no necesitan lentes también fueron menos de lo que esperaban. La venta comenzó a fines de diciembre y, en un mes, vendieron 500 unidades de las 1000 que pensaban vender. Entonces, cada vez está más claro que el problema no está en Hollywood, ni el consumidor, ni hasta en los equipos, sino en la idea misma del televisor 3D.
¿Por qué puede ser que el 3D sea aceptable en un cine y no en el hogar? Es posible que se deba a que, como muchas cosas en el cine, es todo parte de la experiencia. La pantalla, el sonido, hasta las palomitas de maÃz forman parte de una experiencia que es exclusiva al cine y no se puede reproducir nuevamente en el hogar, sin importar cuán grande sea la pantalla o cuán ricas sean las palomitas. Lo mismo podrÃa aplicarse al 3D, los lentes se soportan porque se usan frente a una pantalla gigante que garantiza que los efectos aumentarán la experiencia el doble, mientras que en el hogar no se ve del mismo modo.
Entonces, ¿cómo será el futuro de los televisores 3D? Según un estudio, las ventas aumentarán en un 5.5% este año y para 2015 las ventas alcanzarán los 160 millones de unidades alrededor del mundo. Y si les preguntan a esta firma, la no adopción de esta nueva tecnologÃa se debe a que siguieron el mismo modelo de marketing que los televisores con Internet, presentándolo como algo que mejora la experiencia y no que hay que tener a toda costa. sino solo un agregado. Esto, convence a muchos de que no es algo que necesitan.
Y teniendo en cuenta la clase y calidad de contenido 3D que existe actualmente, es cierto… no lo necesitan.



















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